¿Por qué decidí ser Progresista- PRO, y no otra cosa? (Mini biografía de tal decisión).

jovenes-tigo.jpgPor Erick Layana Venenciano, 19 años, Salamanca, Región de Coquimbo.

Todos sabemos, que como seres humanos que somos, necesitamos encontrar los espacios donde podamos comunicar y expresar nuestras ideas y sentimientos. Estos espacios pueden darse en distintas circunstancias, sin embargo uno de los más importantes a mi parecer es la política y el contexto que ésta genera. También es de público conocimiento lo mal catalogada que está y el poco o casi nulo interés que hay de participar en ella, sobre todo en jóvenes como yo.

Es muy difícil, por no decir imposible, encontrar en este país un espacio político y/o partido donde poder expresar tus ideas, y que a la vez éste te identifique en un gran porcentaje, es muy poco probable encontrar un movimiento político que realmente valga la pena trabajar con él para aspirar vivir en un mejor país. En Chile no existen muchas alternativas que barajar, donde se expongan ideas laicas o católicas, pero que todas se respeten por igual, donde el respeto, la ética y el ser humano en su total, esté sobre los intereses personales que cada persona legítimamente pueda tener,  en un principio, imposible encontrar algo así.

Desde que tenía 17 años tenía en mi mente que al cumplir la mayoría de edad, me inscribiría en algún partido político, y en ese momento el que más me seducía era el PS o el PPD, sin embargo con el pasar del tiempo, con cúpulas elitistas que no escuchaban a la gente, y con unos combos que iban y venían (célebre frase del “Flaco”) esa idea se fue disolviendo. Después simpaticé con el  Juntos Podemos, ahí conocí gente maravillosa, con principios intachables, sin embargo también me fue decepcionando poco a poco. Decidí vivir tranquilo, no tener preocupaciones y dedicar mi vida a satisfacer intereses personales, disponer de mi vida para tener el máximo de comodidades, pero no estaba cómodo con eso, sentía que no estaba haciendo bien, en mi interior sentía ese calor de poder servir a la gente desde el servicio público en un futuro no tan lejano. Ahí fue cuando me enteré que Marco Enríquez- Ominami era candidato independiente a la presidencia, en un principio no lo encontraba muy bueno, pero su rebeldía, su transparencia, sus convicciones terminaron por convencerme. De más está decir que voté por él y lo apoyé en su campaña. Cuando no pasó a segunda vuelta pensé que todo se había acabado, que volveríamos a la misma política viciada que ya nos había colmado la paciencia y que abandonaríamos la sed de cambio. Anulé mi voto en segunda vuelta, de vacaciones y chao política.

Puede parecer algo mágico, pero cuando me enteré que se formaría un nuevo referente político para Chile, que apunta al futuro con ideas progresistas, dije en forma interna: acá está lo mío. Como mencioné anteriormente, es prácticamente imposible encontrar un movimiento que genere una satisfacción total, donde realmente uno pueda decir con propiedad y con orgullo yo soy de este movimiento, pero creo que yo sí puedo decir con orgullo y propiedad: soy progresista.

Encontrar un partido con espíritu federal, con respeto a las derechos civiles, con conciencia medio ambiental, un partido transversal a todas las edades, grupos sociales y religiosos, a distintas etnias, y en él encontrar gente que está dispuesta a trabajar, por una salud y educación de calidad, por un desarrollo económico sustentable, y tantas otras cosas, realmente me emociona y me convoca a ser parte de éste. Encontrar un partido donde no existe el miedo al fracaso, ni el orgullo de pedir perdón si nos equivocamos, donde nuestras voluntades y convicciones, están en PRO de un solo objetivo; vivir en un país más libre, donde la democracia abandone sus límites mínimos y se transforme en una democracia más participativa, esa que tantos otros políticos nos han prometido, donde no existe la discriminación, donde las oportunidades no te las de tu apellido, sino que tu verdadero talento y esfuerzo, encontrar un partido que escucha a la gente ante todo, y que  entiende que este acto es esencial para generar verdaderos cambios, encontrar un partido donde ningún tema está vetado para el debate, encontrar un partido fraterno, humano, sensible, PROactivo, respetuoso, valiente, y sincero, parece imposible, en nuestro país no existe tal anhelo, gracias a Dios nos equivocamos, porque si existe, y se llama Partido Progresista de Chile, y  es para decir en voz alta y orgulloso:”SOY PROGRESISTA, ¿Y TÚ?”

Publicidad por Bligoo.com

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS